13 de junio de 2010

Colorín colorado y este cuento ha empezado...

En la montaña vivían tres hermanos cerditos. Y un lobo feroz. Los hermanos siempre intentaban esquivar el lobo ya que los incordiaba constantemente, quería comérselos (con patatas). Así que los cerditos decidieron hacerse una casa para protegerse del lobo.
El cerdito pequeño, el perezoso, se hizo una casita de paja: quería dedicarle el mínimo tiempo y esfuerzo para poder ir a jugar. El mediano la construyó de madera, cogiendo como ejemplo las de la Cerdaña: más resistente que la de su hermano pequeño. Y el mayor, aun sabiendo que cada vez el ladrillo va más barato, y que ahora no es una buena inversión de futuro, la construyó de cemento.
Poco duró la casa del cerdito pequeño cuando el lobo se puso a soplar. Con un par de suspiros más también derribó la casa del mediano. Y cuando llegó a la casa del mayor, donde se encontraban los 3 hermanos, el lobo no pudo derruirla. Sopló y sopló y no cayó. El lobo, que no aceptaba su derrota, se escondió detrás de un árbol. Al día siguiente, cuando los cerditos se fueron a pasear, entró el lobo y ocupó la casa. Cuando los cerditos volvieron se encontraron que no podían hechar al lobo. Resignados se marcharon, porqué aun siendo los propietarios, no había forma posible de que nadie les diera soporte.

Colorín colorado y este cuento ha sido adaptado.

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